jueves, 21 de abril de 2005

Los nadie

LOS NADIE
Eduardo Galeano

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, lo dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

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Curioso. Leí este cuento por primera vez hace unos seis años y me pareció maravilloso. Ahora lo tengo puesto en la pared del dormitorio junto con otros siete más. Para no olvidarme nunca de que en el mundo hay muchos Nadies que valen mucho más que el cabrón que los explota.

Un beso,
Luces-D-Bohemia
(Las Polillas Saben de Mí)


Gracias por visitarme, a mi también me gusta muxo galeano, yo este cuento lo leí por primera vez en la caratula de un CD de los ZEBDA y después fui corriendo a comprarme El libro de los abrazos que te recomiento si no lo has leído.
Saludos!


me encanta este texto!! me en-can-ta!! no sé dónde lo había leído... oh, trufilla, lo he recuperado gracias a ti, a mis pechos!!!


En una escuela periférica de la ciudad donde trabajo, mis alumnos preadolescentes, decidieron colocar sobre la pared del aula una gran papel donde vuelcan todas sus inquietudes y de ese modo evitan escribir las paredes de la misma y aún más, de la escuela. Mientras tomaba una evaluación y en medio de un silencio carcaterístico de la situacion difícil (para ellos) me acerqué a ese papel y en un pequeño pedazo escribi la poesía "los nadies". Al dia siguiente solo me respondieron "profe, está buenísima". Gracias a ello, mis alumnos quieren leer algo, distinto de fútbol, quieren leer a Galeano.